Una fotografía
Retratos, animales, paisajes, objetos familiares o una imagen propia con permiso de uso.
Mosaico personalizado
Partimos de una fotografía, un dibujo, una referencia o el propio espacio. El taller convierte ese material en un proyecto fabricable, con medidas, tesela, plazo y presupuesto definidos.
Sin generador obligatorio
Esta vía es adecuada cuando ya tienes una referencia clara, necesitas adaptar un diseño a una arquitectura concreta o prefieres que el taller prepare la propuesta desde el principio.
Retratos, animales, paisajes, objetos familiares o una imagen propia con permiso de uso.
Logotipos autorizados, escudos, símbolos, ilustraciones y composiciones creadas para el proyecto.
Motivos romanos, marinos, vegetales o geométricos reinterpretados sin fingir una antigüedad inexistente.
Una pared, suelo, nicho, piscina o patio cuyas proporciones determinan el formato del mosaico.
El briefing
No necesitas tenerlas todas resueltas. Una fotografía del lugar y unas medidas aproximadas suelen ser suficientes para iniciar la conversación.
Qué debe representar y dónde se instalará.
Redondo, cuadrado, rectangular, vertical o adaptado a un hueco.
Estándar, fina o micro según distancia, detalle y presupuesto.
Piedra, mármol, cerámica o vidrio dentro de una gama viable.
Interior, exterior, pared, suelo o pieza móvil.
Horas de taller, embalaje, peso y envío hasta el destino.
Color romano tunecino
La propuesta no reproduce una fotografía con todos sus colores. La interpreta con una gama mineral corta, inspirada en los mosaicos romanos de África Proconsularis. Los azules y verdes intensos se reservan para motivos marinos y pequeños detalles en pasta vítrea.
Caliza local, mármol africano y arcillas ferruginosas para figuras, animales, agricultura y mitología.
Mármol importado y pasta vítrea, utilizados con moderación en Neptuno, peces, olas y paisajes acuáticos.
Mármol blanco, caliza y basalto para fondos, contornos, sombras, marcos y patrones geométricos.
Piedra ferruginosa y cerámica antigua para vestimentas, acentos y pequeños elementos decorativos.
Regla de proyecto: base neutra, una gama dominante y acentos limitados. No se emplean todos los colores a la vez.
De la referencia a la piedra
Una fotografía no se imprime sobre el mosaico: se interpreta mediante cortes, una paleta mineral limitada y direcciones de tesela. Estas comparativas ayudan a entender qué puede conservarse y qué debe simplificarse.
El rostro y el peinado se simplifican mediante grupos de teselas de tonos completos. El velo y el fondo emplean piedra clara, sin degradados dentro de cada pieza.
La dirección de las teselas sigue el pelaje. El volumen se interpreta mediante bandas de ocres y sienas uniformes, sin sombreado dentro de cada pieza.
Se conservan corona, yelmo, flores de lis, chevrón y león con una gama de caliza, ocre, terracota y basalto, sin acabados metálicos ni esmaltes saturados.
La traducción respeta el trazo espontáneo y el mensaje, sustituyendo los colores brillantes por ocres, terracotas, siena, oliva y piedra calcárea.
El perfil del barco se mantiene preciso. El cielo, el agua y el reflejo se forman con bandas y grupos de teselas completas de caliza, gris, ocre y azul mediterráneo.
La torre, los tejados y el camino se resuelven en piedra clara, ocre y terracota; el azul verdoso queda reservado al mar y el oliva a la vegetación.
La proximidad de los rostros y el gesto de las manos requieren mayor densidad de tesela. Luces y sombras se reducen a cambios discretos entre tonos minerales.
Las hileras acompañan la dirección del cabello. El rostro se construye con pocos tonos minerales uniformes y transiciones escalonadas entre teselas completas.
Los volúmenes de la ladera y las fachadas se ordenan en planos de piedra, terracota y oliva, conservando la profundidad sin convertir la superficie en una fotografía.
La calle, el campanario y las fachadas encaladas se traducen con una base clara, sombras minerales y acentos azules que mantienen la luminosidad del paisaje.
Posibilidades
Estas imágenes reúnen piezas, detalles y fotografías de referencia que ayudan a definir formato y presencia. Un paisaje propio también puede convertirse en el punto de partida del encargo.






Primera valoración
El taller revisará si el motivo puede traducirse con claridad, propondrá el nivel de tesela adecuado y preparará una orientación de precio y plazo. El envío de la consulta no confirma el encargo ni realiza ningún cobro.
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Con una referencia, unas medidas aproximadas y la ubicación podemos orientarte sobre formato, tesela, plazo y presupuesto.